Cuentan que llamó la atención desde que lo vieron con solo 14 años, así, bateando a las dos manos y realizando fildeos que parecían imposibles y desde entonces, casi se volvió una obsesión para los Yankees de Nueva York.

Tres años después, ya con 17 y siendo el principal prospecto internacional de la clase 2021, Roderick Arias fue firmado por los Mulos de Manhattan por un bono de 4 millones de dólares y al instante, el quisqueyano fue el tema predilecto de los principales medios deportivos.

Era la combinación perfecta, estaban los Yankees, también Dominicana y el simbolismo que representaba semejante suma de dinero y no había lugar para dudas, tal como lo contó Randy Miller de NJ Advanced Media, los Bombarderos lo habían evaluado como jugador de cinco herramientas, luego de monitorearlo por largo tiempo, esto lo justificaba todo.

Un sello propio

Muchos al instante lo compararon con Jasson Domínguez, otros con Wander Franco, pero con sus 6 pies y unas 180 libras de peso, Roderick Arias tenía su sello propio, lo sigue teniendo, pues tal como reseña MLB Pipeline, está su buen brazo, su buena defensa y su formidable swing desde ambos lados del cajón de bateo que lo hacen capaz de alcanzar hasta las 106 millas por hora en cuanto a aceleración se refiere.

Las expectativas eran altas y de inmediato fue enviado a la Liga Dominicana de Verano, pero una lesión lo dejó fuera de acción por un mes y a pesar de regresar a los diamantes, todo apunta que el hecho de estar sin jugar por este lapso acabaría lastrando su impacto.

El debut

Al final debutó y Baseball reference nos muestra que, en 31 juegos, acabó recortando para una hoja de 194/379/370, con 3 jonrones y 11 carreras impulsadas, además de 6 dobles y 3 triples como extrabases.

En perspectiva no era lo que se esperaba, pero al leer más allá de los números fríos, MLB.com nos cuenta que su OPS de 749 da la medida de lo que puede hacer Arias estando a plenitud.

Como sea se trata del comienzo y de cara a 2023, todo indica que el quisqueyano, ubicado como el prospecto número 8 de Yankees, debe empezar sumando turnos en clase A baja y de poder encontrar el ritmo que todos esperan, su ascenso al menos hasta el siguiente nivel de clase A es algo lógico.