En su último año de contrato, Aroldis Chapman sabe que debe hacerlo bien pues a sus 34 años, a pesar de su extraordinaria condición física, la curva de rendimiento va en descenso.

El caribeño se ha preparado bien para esta temporada, ya en 2021 a pesar de las intermitencias salvó 30 partidos y también rebasó los 1000 ponches pero igual, Chapman no se vio dominante, por ello su enfoque y sus entrenos bestiales.

 La redención

El cubano salió esta tarde en el Yankee Stadium a asegurar la victoria ante los Medias Rojas de Boston y lo hizo casi perfecto, bueno perfecto pues el único desliz fueron las dos bolas malas que lanzó, dos bolas malas de doce pitcheos, algo extraordinario.

6 pitchers.

No hits.

El caribeño se mostró inmenso, dominante, siempre encima de los bateadores y en abrir y cerrar de ojos resolvió la situación para garantizar el segundo éxito de los  Mulos este año y de paso su primer salvamento.

Deja vu

Chapman había salido el viernes, también en el noveno, antes de que el primer juego se fuera a extrainings y estuvo sobrado con dos ponches incluidos.

Si algo ha resaltado en estas dos salidas es su reencuentro con la 100 millas, algo que había cedido en 2021, al menos no de modo consistente.

Las proyecciones apuntan este año a 16 salvados, una cifra bastante pobre si tenemos en cuenta que en los últimos 10 años el criollo ha asegurado al menos 20 rescates.

Por si las dudas y para darle confianza a Boone y a los fanáticos, Aroldis Chapman comienza callando bocas como le gusta decir en buen cubano.

La meta

Ya en varias oportunidades ha comentado que aspira a los 400 salvamentos y la meta es alta, mucho más con el factor de la edad de por medio pero Chapman es competitivo, siempre lo ha demostrado.

En este punto vale acotar como una idea medio hipotética pero bastante real y posible que tal vez en el año donde tiene menos presión, sin tantos bombos y platillos, Chapman puede renacer y terminar su carrera con el uniforme a rayas.