Así es, por ahora; fueron sensaciones encontradas las que se vivieron con Yoelqui Céspedes en este Spring Training hasta el momento de la despedida.

La gloria, el estrellato, la frustración, la ira y después otra vez la gloria.

El cubano irá al campamento de Ligas Menores de los Medias Blancas de Chicago tal como lo anunció la gerencia días atrás pero así y todo no quiso despedirse cabizbajo, no, se mostró competente.

La acción

Céspedes vio acción con las Medias Blancas en el juego del cierre del Spring Training y terminó, dejando las mejores impresiones.

El caribeño entró en el sexto capítulo del juego de este martes entre White Sox y Padres de San Diego, en sustitución de Luis Robert.

Yoelqui conectó un sencillo en tres turnos y además se robó una base e impulsó una carrera para contribuir al triunfo de los de la Ciudad de los Vientos, 9-6.

Buena cara

Como hablaba fue la mejor manera de despedirse, bien arriba, luego de un slump que cambió por completo su arranque inicial.

Luego de un debut de ensueño, con dos vuelacercas incluidos y un average superior a 500 en la primera semana de pretemporada; el antillano volvió a mostrar sus deficiencias habituales; dificultad para batear los rompientes y desasjustes en el swing a la hora de golpear las bolas rápidas; algo propio de su inexperiencia.

Another day, another homer.

Así y todo, la cara mostrada por el cubano llena de esperanzas a sus seguidores que suenan con verlo jugar en el primer nivel en este mismo 2022.

La línea

El hermano de Yoenis Céspedes, la Potencia, dejó una línea ofensiva de 241 de average con 5 carreras impulsadas, dos jonrones y un doble entre sus siete hits.

El futuro es promisorio de todas formas, el juego diario para pulir su mecánica será vital pero todos confían en él.