Las Grandes Ligas y la Asociación de peloteros definieron este martes los protocolos de seguridad para la temporada de 2022.

Se acordó eliminar el requisito de pruebas frecuentes de COVID-19, al menos que las personas presentes síntomas.

Además, se estableció que la liga aún tendrá la posibilidad de cambiar la sede de un juego en caso de que empeore la situación de salud en el área.

“Grandes Ligas tiene el derecho de reubicar a equipo(s) a sedes neutrales… y/o reprogramar partidos que formen parte de la temporada 2022, en caso de ser necesario, por razones de salud/seguridad”, establecen los protocolos de 18 páginas.

Entre otras cosas, ningún partido será pospuesto por cuestiones competitivas.

Por su parte, la polémica regla que colocaba un llamado “corredor fantasma” en la segunda base en extra innings, no fue discutida.