Hablamos de una cifra más que histórica, quizás la barrera imposible para algunos y es que los 3000 hits en cualquier béisbol es como un muro, algo casi místico, difícil de cruzar, mucho más en Grandes Ligas.

Le faltan 45 hits. A Detroit #Tigers le restan 36 partidos en 2021.

Cabrera tiene contrato garantizado por dos años más.

Cuando Miguel Cabrera llegue a esta legendaria marca, tal vez en el mismo mes de abril, justo al cumplir 39 años, el venezolano estaría escribiendo con tintes aún mayores, su nombre en los libros de récords.

Ese día, Cabrera estaría uniéndose a un selecto club de dos jugadores, Hank Aaron y Willie Mays, con 300 o más de bateo, 500 jonrones o más y 3000 o más hits.

La historia

Lo singular del tema es que tanto Mays como Aaron son los dos únicos peloteros en estar dentro de este club, por lo que Miguel Cabrera sería el tercer jugador en la historia en lograr esta hazaña.

Willie Mays terminó con 302 de average, 660 jonrones y  3283 hits, por su parte Hank Aaron, compiló para 305, con 755 vuelacercas y 3771 hits.

Hablamos de historia y debemos tener en cuenta que serían 146 años de béisbol organizado desde que oficialmente se jugara el primer partido oficial de béisbol en Grandes Ligas en 1876, al unísono con la creación de la Liga Nacional.

Puede llegar temprano

Cabrera podría llegar a la icónica cifra de hits, antes de finalizar abril, pues solo necesita de 13 sencillos para acrecentar su inmensa leyenda dentro del béisbol.

Su promedio de bateo de por vida esta en los 310 y solo una debacle lo bajaría de la anhelada marca, que es otra a la que también han llegado un reducido núcleo de peloteros.

Ya con el comienzo de los entrenamientos de primavera, se ha visto un Miguel Cabrera en óptimas condiciones y de mantenerse saludable, bien podría sumar unos 130 o 140 partidos, como en la temporada anterior.

Este sería un rango más que suficiente para que Miguel incrementa sus guarismos en jonrones, hits e impulsadas.

Estimados lectores, solo resta esperar a la voz de Play Ball para que Miguel Cabrera siga escribiendo su historia en Las Mayores.