Los hechos dicen una cosa, no se batea y entonces, como navegando contracorriente, todos creen que este año será mejor; un año más y la experiencia debe salir a relucir en algún momento, así lo cree Aaron Judge, también Giancarlo Stanton y el mismo Aaron Boone.

Hay un 2021 ahí, bien cerca, como precedente para estar cautelosos pero Boone confía en que las cosas saldrán con los Yankees de Nueva York.

En medio de este contexto, los Mulos comienzan este martes su serie ante los Tigres de Detroit con un saco repletos de dudas y una afición rayando en el pesimismo total.

Hechos

Hablamos de afición pesimista y no se trata de un estado ficticio o una idea suelta, así a lo loco, no, los Yankees juegan para 500 en este comienzo de 2022 y si bien es solo el comienzo, un bateo colectivo de 229, traduce a las claras que las cosas no se están haciendo bien.

Y es que de bates fríos no puede vivir el equipo más emblemático del béisbol, no, pues ese es precisamente su sello, por eso son los Bombarderos del Bronx y la huella imborrable de Ruth, Gehrig, Mantle, Reggie Jackson, Alex Rodríguez y Derek Jeter, están ahí, guardadas en la memorabilia de la Gran Carpa.

No es solo el bateo inferior a 230,también es un OBP de 311 y un OPS de 677, pero....

Otra perspectiva

De acuerdo con Statcast, los Mulos hasta este minuto son cuartos en todo el béisbol en slugging esperado con 498, además de segundos en velocidad de salida con 91,9 millas por hora.

Al mismo tiempo los del Bronx lideran Las Mayores en tasa de barril, con 12,5 %, una estadística utilizada para medir la fuerza con la que se golpean las bolas.

Sin dudas, son matices que nos dan una perspectiva diferente de este mal comienzo ofensivo y justifican en buena medida las palabras de Aaron Boone y Aaron Judge.

Mal precedente

En la pasada temporada con Marcus Thames de entrenador de bateo, los Yankees tocaron su pico más bajo en materia ofensiva y los fanáticos vieron el declive de muchas figuras que venían en ascenso, como el venezolano, Gleyber Torres.

El mismo Torres mostró una cara diferente en marzo, durante el Spring Training, bateando más de 400 pero en abril, otra vez han regresado los viejos fantasmas y el caribeño llega al partido de hoy, con una racha de 13-0.

Pero Boone cree, trajeron a Hensley Meulens a trabajar con los nuevos entrenadores de bateo y el polémico director confía en que el trabajo salga.

Están Gleyber y Joey Gallo en slump, casi todos se alternan en algún que otro slump pero ya lo decía el célebre Julio Cortazár, la nostalgia es buena pero la esperanza es mejor.