No estás viendo mal, tampoco es el resultado de un partido de Futbol americano, así culminó un partido de béisbol. Los Cachorros de Chicago salieron con todo y aplastaron con marcador 21 carreras por 0 a sus vecinos de división, los Pirata de Pittsburg, en la victoria por blanqueada más grande en la historia de la franquicia de Chicago, donde cada miembro de la alineación titular anotó al menos un hit y una carrera.

Dicha diferencia de carreras empata en el sexto puesto de mayores diferencias en un partido de Grandes Ligas, pues el récord es de 27, en manos de los Rangers de Texas quienes en 2007 aplastaron 30 carreras por 3 a los Orioles de Baltimore.

Pirates - 0

Empatado como el sexto mayor diferencial de carreras en un partido en la historia.

El récord es de 27, cuando Rangers venció a Orioles con marcador de 30-3 en 2007.

El campocorto de los cachorros, Nico Hoerner lideró una avalancha de 23 hits al conectar cuatro hits, el máximo de su carrera. Se unió a Seiya Suzuki, Willson Contreras, Ian Happ y Alfonso Rivas entre los cinco jugadores con al menos tres hits en la victoria. Jason Heyward y Jonathan Villar también tuvieron presentaciones de múltiples hits para Chicago.

Esta blanqueada de los cachorros empata como la segunda con mayor diferencial en la historia, pues en 2004, los indios de Cleveland vencieron a los Yankees de New York con marcador de 22 carreras por cero, igualando lo logrado por los Piratas de Pittsburg ante los Cachorros de Chicagos en 1975.

22 Cleveland - 0 Yankees (2004)

21 Cubs - 0 Pirates (2022)

En pocas palabras, 47 años después, los cachorros le devuelven el favor a los Piratas de Pittsburg, quienes el 16 de septiembre de 1975, liderados por el segunda base, Rennie Stennett, blanquearon  a los cachorros con marcador de 22 carreras por 0, siendo esta durante mucho tiempo, la mayor diferencia de carreras en una blanqueada.

22 Pirates - Cubs 0 (1975)

21 Cubs - Pirates 0 (2022)

El abridor de los Cachorros, Kyle Hendricks, lanzó durante siete entradas en blanco en 76 lanzamientos, permitiendo sólo dos hits. El japones Seiya Suzuki logró la primera base robada de su carrera en la segunda entrada, anotando con un sencillo de dos carreras de Contreras.