Pocos podían pensar que a estas alturas, en los primeros días de mayo, los Philies de Philadelphia estarían a siete juegos de los Mets de Nueva York, con récord negativo incluso de 11-15.

Y pudiera parecer normal e incluso que todavía es temprano para dictar sentencia pero hablamos de los Philies y nos referimos a uno de los equipos con nóminas más altas dentro de la MLB, además reforzado con dos jugadores top para esta campaña como Kyle Schwarber y Nick Castellanos.

Unos aluden a la defensa y otros al pitcheo y esa debacle del jueves ante los Mets aún está fresca en la memoria; cuando los Philies ganaban 7-1 y perdieron 8-7 en épica remontada.

 

Girardi

El manager Joe Girardi aseguró a los medios que esa fue una de las derrotas más dolorosas de su carrera como director y entonces en este punto, entra a jugar otro factor clave al respecto, el propio Girardi.

Ya es un clamor popular casi en toda Philadelphia el hecho que Joe Girardi renuncie o sea cesado de su cargo, por la racha de 4 derrotas seguidas, por el récord de 11-15, simplemente porque el equipo no encuentra una identidad propia dentro del juego.

Por todos lados

Aficionados y periodistas han comenzado a hacer ver el descontento por la presencia de ex manager de los Yankees en el banquillo de los Philies; en redes sociales, en la prensa local y hasta en las mismas ruedas de prensa.

Estimados lectores, lo cierto es que cuando José Girardi llegó al banquillo de los Philies de Philadelphia en 2020, tenía en su hoja de servicios su etapa gloriosa con los Yankees de Nueva y aquella memorable Serie Mundial en 2009 y Girardi debió ser una especie de Mesías pero la realidad muestra lo contrario con una marca incluso por debajo de 500, 121-126 de promedio de ganados.

Ahora mismo es un criterio generalizado que los días de Girardi pudieran estar contados sin terminar siquiera este año siquiera, el último de su contrato.

De aquel hombre que hablaba Gay Talese en su perfil, El manager de la crisis, solo va quedando el recuerdo.