Bien se entiende que una de las cosas que no se deben hacer en el partido y en realidad ningún deporte que se les ocurra justamente por jugar limpio es provocar al rival y de hecho, en el béisbol una de las cosas más graves que siempre suceden y no está exento ningún equipo es de ser atacados con golpes de un lanzamiento o buscar provocaciones de parte del equipo rival que bien, harían que se vacíen las bancas y fuera un total y auténtico desastre, pues sí, eso es lo que normalmente están buscando con Ronald Acuña.

Ronald Acueña siempre ha sido uno de los más rudos en el juego desde que debutó hace ya unos años con el equipo de los Bravos de Atlanta en las mayores desde que lo firmaran tras su buen ver en Estados Unidos, un joven nacido en La Guaira que no ha debutado en su liga profesional y que sin embargo le tiene un cariño muy especial a Venezuela ya que es parte de los Tiburones de La Guaira en la liga de Béisbol de su país, abreviada LVBP.

Pero el caso es.

El caso que más se ahonda con Ronald Acuña es la cantidad de veces que ha sido golpeado en las mayores, tal parece que es una de las víctimas favoritas de los lanzadores para hacer daño dentro del terreno de juego y el hecho también es que pareciera que ellos disfrutaran la mala intención de haberlo golpeado, a pesar de que muchos no sientan que haya sido un bolazo intencional, todos los bateadores piensan que es un juego sucio el que la pelota termine impactando en contra de su humanidad.

Uno de los actos más impropios justamente es lo que realizó Humberto Castellanos al dar con todo al jugador de los Bravos de Atlanta que tiempo después realizó un bat flip, seguramente en señal de enojo para lo que estaban pasando en ese momento del partido.

Luego de esto, en un turno siguiente en la tercera entrada Ronald Acuña reventó un batazo que se convirtió en doblete pero tampoco pasó desapercibido, porque el batflip apareció para sorpresa de muchos de los presentes en el partido.

Immediately following a catcher visit to the mound, Ronald Acuña Jr. is hit by a pitch.

Acto seguido, al parecer había ya un pacto hablado y es que el catcher, que se encontraba haciendo batería en contra de Acuña se levantó a conversar al montículo con el lanzador en cuestión antes de que golpearan al bateador designado, lo que parecía ser un plan en contra del joven jardinero central que, ya de por sí está buscando de recuperar la forma para que pueda volver a jugar con regularidad el jardín central como solo el sabe.

Ahora bien, la estadística tampoco lo apadrina, desde el 2018 hasta ahora, se ha tenido que encontrar con 32 lanzamientos contra él siendo un promedio aproximado de 6 en la temporada.