Tres carreras no son una desventaja infranqueable para los Yankees de Nueva York.  La noche de este jueves llegaron perdiendo 4-1 ante los Rojos de Cincinnati en la octava entrada en el Yankee Stadium, pero desplegaron su poder para remontar esa diferencia y reafirmar por qué son llamados los Bombarderos del Bronx.

Primero fue el líder jonronero de todas las Grandes Ligas, Aaron Judge, quien largó cuadrangular solitario -su número 31 de la temporada- para acercar a los Mulos 4-2 en el marcador.

Después, y con su compañero Matt Carpenter en la inicial, le tocó el turno a Gleyber Torres para sacar a relucir su poder. En cuenta de 0-3, el venezolano "compró" y envió la pelota a lo profundo del right field ante los lanzamientos de Jeff Hoffman; quien también había recibido el estacazo de Judge.

 

Fue el cuadrangular número 14 de la campaña para el intermedista de los Yankees. Y sirvió para enviar a extrainning el encuentro; el último de una serie de tres contra los Rojos.

Cincinnati no se quedó de brazos cruzados y en la apertura del décimo fabricaron tres rayitas más para volver a ponerse adelante en el marcador 7-4.

Pero ¡de nuevo! los Yankees la volvieron a sacar del parque. Y esta vez lo hizo Matt Carpenter (su onceavo jonrón de la temporada) con Giancarlo Stanton en circulación, acercando de nuevo a Nueva York 7-6 en la pizarra.

Finalmente, la llamada Maquinaria Roja de los años 70 se llevó la victoria 7-6, y también la serie en Yankee Stadium dos juegos por uno.

La noche anterior, los Mulos habían dejado en el campo a los Rojos 7-6 cuando DJ LeMahieu anotó desde tercera, luego de un lanzamiento descontrolado del puertorriqueño Alexis Díaz en la parte baja de la décima entrada.