Sin lugar a dudas, una de las peores inversiones que los Yankees de Nueva York han realizado en los últimos tiempos es la de la firma de Aaron Hicks. El exjardinero de los Mellizos de Minnesota no ha resultado como se esperaba y una extensión por 7 años de servicio y 70 millones de dólares firmada en febrero de 2019, se desplomó. A día de hoy es un peso para la organización y también un verdadero estímulo negativo para la fanaticada del equipo cada vez que salta al terreno.

Esto puede evidenciarse en sus números, pero más todavía en lo ocurrido en el duelo que sostuvieron los Bombarderos el lunes frente a los Rays de Tampa. En ese cotejo cayeron 4x0 y obviamente los silbidos contra el espigado guardabosques no se hicieron esperar. En dicha jornada se fue de 3-0 con un ponche, avivando así las críticas contra su persona.

Crucificado en la Gran Manzana

Tanta fue la insistencia del público yankista que al finalizar el compromiso, un muy desalentado Hicks dijo lo siguiente a la prensa:

"Estoy tratando de competir y ayudar a este equipo a ganar, y obviamente no es bueno escuchar abucheos. Pero cuando estás teniendo la temporada que yo tengo, así son las cosas, especialmente por aquí. Quieren resultados".

Bastante condescendiente

Aunque la afición condena a Aaron Hicks de manera casi unánime, su mánager, Aaron Boone, tiene otra perspectiva al respecto y además, parece tenerlo incluido en sus planes, al menos en la actualidad:

"Es un jugador jugable, tiene que serlo. Especialmente con nosotros potencialmente siendo bajos sin tener a DJ LeMahieu en el banco. Ha sido un tramo y una temporada difíciles. Tenemos que unirnos a él y prepararlo en el mejor espacio que podamos para ayudarnos a ganar juegos".