La salida de Willson Contreras de los Cachorros de Chicago luce más que inminente. Los Oseznos se dieron por vencidos y desmantelaron todo aquello que les recuerde su corona de 2016. Ellos usarán el tanking para comenzar de nuevo. Cero salarios altos, cero dinero, cero, cero, cero.

El trato que le han dado al venezolano ha sido, sencillamente, horrible. Tanto es así, que el catcher criollo habló sobre su inminente salida del equipo una vez finalizado el juego del lunes.

“Sabía que me afectaría en algún momento”, dijo Contreras durante una emotiva entrevista con los periodistas después de la victoria del lunes por 3-2 sobre los Pirates en Wrigley Field, hablando de sus últimos dos días en Wrigley Field. “Desearía que este día nunca llegara".}

Al parecer, según el periodista Gordon Wittenmyer, los Cachorros ahora solo quieren sacarle el máximo provecho al costo-beneficio y utilizar durante cinco años la reconstrucción para justificar todo lo que hacen con sus aficionados. Así se claroo, así de crudo, es todo esto.

Contreras no será la primera estrella de los Cachorros en ser canjeada en una fecha límite. Tampoco será el último.

Y los Cachorros no están abriendo nuevos caminos para los equipos en ningún deporte.

Pero este jugador en esta fecha límite comercial podría ser el más emblemático de todas esas contradicciones de prácticas comerciales, mensajes y recursos.

Contreras ha sido la cara de la organización desde mucho antes de que la familia Rickettas adquiriera el equipo. Firmó en 2009 con los plantígrados y ha estado en todas las etapas de ligas menores y Grandes Ligas. Ahora, después de siete temporadas con el club, es más que inminente su adiós.

“Han sido un par de días difíciles para mí”, dijo Contreras en voz baja el lunes por la noche, sus emociones brotando a la superficie. “Simplemente duro...

“Estoy tratando de apreciar todo lo que es Wrigley Field y pensando en todos los recuerdos que tengo aquí desde 2016”, agregó. “Desde 2009 hasta ahora. … Probablemente sea mi última estadía en casa con los fanáticos este año. Es duro. Es muy duro".

Sí, el beisbol es un negocio, un negocio multimillonario. Pero es jugado por hombres, por seres sociales, con ligaduras a sitios, personas, costumbres y lugares. Decirle a alguien que se vaya de la que ha sido su casa por más de 12 años, saber que te irá a otra metrópolis que no conoces, donde serás escrutado por todos y cada uno al comienzo solo por ser el "nuevo", genera una gran incertidumbre.

Willson, con toda seguridad, debe sentir todo eso. Pero quizá un cambio de frente le permite terminar de cimentar ese carácter de acero que es necesario siempre para triunfar en el mundo de las Grandes Ligas... Bueno, en el mundo, en general.