No es una historia de amor, no, no Del amor y otros demonios, esta historia podría ser, de la mala suerte y otros demonios porque siempre hay un halo de fatalidad merodeando y la pluma de García Marquéz podría quedarse corta.

Con la aureola de dos temporadas marcadas por las lesiones, el fantasma de una tercera comienza a rondar a la figura del dominicano Eloy Jiménez, quien solo pudo jugar unos quince días de la actual temporada regular, antes de salir de los terrenos el pasado 23 de abril, por un desgarre en el tendón de la corva, detrás de la rodilla derecha.

El quisqueyano fue sometido a cirugía y después de un periodo de rehabilitación fue asignado a triple A Charlotte para pasar una estancia acondicionándose otra vez para volver al equipo grande.

Pero...

Sin embargo, cuando a comienzos de junio, el manager Tony La Russa le declaraba al Chicago Tribune que Jiménez estaba progresando bien y su regreso podría incluso en este mismo mes; cuando La Russa comentó al respecto, los fanáticos y especialistas pensaron que el talentoso jardinero de vuelta más rápido de lo pensado.

Jiménez continúa jugando en una asignación de rehabilitación en Triple-A Charlotte.

Pero este jueves, llegó la noticia que nadie quería escuchar de boca del gerente general Rick Hahn, quien aseguró que la rehabilitación de Jiménez se había retardado, tal como lo refiere MLB.com.

Hahn afirmó que no se trata de otra lesión, no, o de algo nuevo, todo forma parte del mismo periodo de recuperación y los dolores en sus piernas son normales, pero si la directiva tenia pensado en un lapso de 20 días para su puesta en punto, habrá que esperar otro tiempo más.

El momento

Al momento de su salida, el antillano bateaba 222 con un cuadrangular y siete carreras impulsadas en 11 juegos con los del South Side y muchos pensaron que esta sería una campaña pletórica para el criollo, pero otra vez, como un cruel deja vu, las cosas se van repitiendo.

Su equipo lo necesita, los bates de los Medias Blancas están dormidos a pesar de alguna que otra mejoría como la de José Abreu, augura algo de esperanza en estos meses de verano.

Hay un punto en el cual lo de Jiménez da tristeza, pues se tata de un pelotero llamado a se run fenómeno en el diamante, muchos lo compararon hasta con Mike Trout, pero los padecimientos lo han mantenido al margen; así y todo, en sus tres temporadas en Grandes Ligas, desde su debut en 2019, compila números que dan la medida de su potencial, 266 de average, 56 jonrones y 164 carreras impulsadas.

Todos esperan con ansias que Jiménez vuelva a pisar un terreno al primer nivel, pero el asunto es de paciencia y entonces la sobriedad se debe imponer.