El suspenso no termina para los Dodgers de los Ángeles y la incertidumbre alrededor de la franquicia del oeste en la Liga Nacional se incrementa con el paso de los días, tras el impacto constante del tema de las lesiones en el roster del elenco californiano.

A la salida reciente del zurdo Andrew Heaney por problemas en el hombro, el manager Dave Roberts dio a conocer que el relevista Daniel Hudson iría a la lista de lesionados por una lesión en el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, que al parecer puede acabar con su temporada y obligar a Roberts a buscar opciones urgentes en las granjas de los Dodgers o en el mercado de agentes disponibles ante la fecha limites de cambios, pautada para el 2 de agosto.

#Dodgers Daniel Hudson fought his way back from two Tommy John surgeries to throw the last pitch in the 2019 World Series. He will have to overcome a season-ending knee injury now. "I don’t want that to be the last image of me on a baseball field."https://t.co/P32rDaaj3h

La información

Roberts habló a los medios tras la victoria del este viernes ante los Bravos de Atlanta, 4-1 y tal como refirió Jack Harris de los Ángeles Times, el timonel expresó que debían esperar los resultados preliminares pero las cosas no pintaban bien con Hudson.

Ante la inestabilidad mostrada por Craig Kimbrel, como figura principal en el bullpen de los Dodgers, la ausencia de Hudson es un duro golpe para Roberts, mucho más a estas alturas de la temporada, pues los números situaban al veterano como la opción más sólida dentro el relevo.

Números confiables

En 24,2 tramos de labor, Daniel Hudson registró una efectividad de 2,22, con 30 ponches y solo cinco boletos, respondiendo con creces a la confianza depositada en él cuando en la temporada baja le ofrecieron un contrato de un año y siete millones dólares.

La esperanza de Roberts y su cuerpo técnico se centra en estos momentos en esperar el regreso de Blake Treinen, quien no estaría de vuelta hasta la segunda mitad, previsiblemente, a mediados de agosto.

De igual modo, el dirigente y la exigente afición también se aferran a un renacer de Kimbrel como el hombre encargado de asegurar en los finales, pues como ya mencionamos, el veterano ha estado muy inestable en su labor de cerrador.

En teoría hay tiempo, pues apenas los equipos buscan los primeros 81 juegos pero igual, un desajuste en este tramo del camino, bien puede costar la temporada a una escuadra acostumbrada a ganar y a decir presente en la postemporada.