Cuando los Yankees de Nueva York contrataron a Gerrit Cole en diciembre de 2019 por la suma de 324 millones de dólares y 9 años de servicio, lo hicieron pensando que garantizaban por mucho tiempo tener a uno de los mejores abridores del juego en el puesto 1 de su rotación. No había dudas de que así era y durante el 2020 y el 2021 salvo marcadas excepciones, eso es lo que han tenido.

Sin embargo, el 2022 ha sido muy diferente y sobre todo contrario a lo que los Bombarderos hubieran querido. El ex de los Astros de Houston ha estado irreconocible sobre la lomita y de no ser por el gran presente ofensivo de la escuadra, otro gallo estaría cantando en estos momentos y tendríamos a un Cole muy en evidencia.

En el ciclo en curso Gerrit se ha mostrado dubitativo, poco acertado y con muchos altibajos en su rendimiento. Si se miran de cerca los números esta no ha sido la mejor de sus campañas, pero con todo y eso la misma parece estar escondida detrás del gran accionar de los maderos de sus compañeros.

Bien a grandes rasgos, pero...

Si se miran por encima los números del diestro de los Mulos del Bronx, podremos notar que con récord de 6 victorias y 1 derrota, efectividad de 3.33 y 91 ponches en 13 salidas y 73 innings de labor, todo apunta a que las cosas no han ido mal para él.

No obstante, al ver con detenimiento actuación por actuación, podremos darnos cuenta de que no todo lo que brilla es oro. En 4 ocasiones el diestro no ha podido sacar al menos 6 episodios, sólo en 4 oportunidades no ha recibido carreras, en 5 aperturas permitió 3 rayitas o más... y la lista de malos augurios sigue.

En 7 de sus presentaciones le pegaron 5 imparables o más (incluidos 2 juegos de 8 y 2 de 6), apenas ha podido vencer la barrera de los 100 pitcheos en 4 juegos y su porcentaje de boletos es de 6.1%, el más alto en los últimos 4 años de su trayectoria como ligamayorista. Asimismo, el porcentaje de abanicados es de 30.6%, el peor en sus últimas 5 zafras.

Para muestra, un botón

A pesar de que ayer tiró 6 innings inmaculados frente a los Rays de Tampa y se alzó con el triunfo, una subida al montículo que reseña muy bien las cosas que pueden llegar a ocurrirle de manera sorpresiva en la actual temporada a Gerrit Cole es la del 9 de junio contra los Mellizos de Minnesota.

En aquella oportunidad toleró 8 hits, de los cuales 5 fueron cuadrangulares, y 7 anotaciones en solo 2.1 capítulos de trabajo. Fue la versión más triste de un pitcher que en el pasado jamás dio tales concesiones.

¿Tendremos que conformarnos con esta versión de Cole Train a partir de ahora o volverá a ser el de siempre? Tendremos que averiguarlo, pero mientras tanto, seguirá escudándose en el buen desempeño ofensivo de los Yankees.