El infielder boricua Andrew Velázquez usaba lo que le sobraba de dinero para asistir a partidos de los Yankees, imaginándose un día pisar ese mismo terreno. Por eso, cuando el oriundo del Bronx estaba parado en medio del clubhouse de los Bombarderos con su uniforme sucio tras realizar una brillante jugada para ponerle fin al partido, la realidad superó cualquier fantasía.

Velázquez se tiró para atrapar una rodada que no alcanzó el venezolano Rougned Odor. Acto seguido, se levantó para realizar el tiro a la primera base que selló la victoria de Nueva York por 5-2 sobre los Medias Rojas el miércoles.

Después del triunfo los Yankees, que completó una barrida de tres partidos sobre los Medias Rojas y que extendió su racha de victorias a seis, Velázquez llevaba orgullosamente el cinturón de campeón otorgado al miembro del equipo con el mayor aporte durante el compromiso.

“Es lo que siempre sueñas”, expresó Velázquez. “Cuando llegas, quieres ser parte de todo -- no solamente en el terreno, sino también ganarse el respeto de los muchachos en el camerino”.

Tras más de 10 partidos vistiendo el uniforme de New York, Velázquez ya se estableció como una de las mejores historias en una campaña de los Yankees llena de altibajos--y que ahora está en ascenso. Los Bombarderos han ganado 18 de 23 compromisos para llegar a 17 juegos por encima de .500 (69-52), rebasando a Boston (69-54) y Oakland (68-53) para ocupar el primer Comodín de la Liga Americana.

Hizo llorar a su familia en el estadio

Tras conectar su primer jonrón en las grandes ligas, su familia entró en llanto en pleno graderío. Cabe destacar que el jugador vive con su familia, incluso como jugador activo y vistiendo el número 71 con los Yankees, Velázquez decidió quedarse con sus padres en el Bronx--a 25 minutos del Yankee Stadium en vez de regresar al hotel.

“Queda más cerca que volver a Manhattan”, dijo Velázquez. “También es más barato”.