Como esos inmensos edificios, como Al Capone o el legendario Babbit de Sinclair Lewis; así también, Henry Rowengartner es una leyenda de Chicago.

Desde 1993, la figura de Rowengartner es un mito en la ciudad de los vientos; uno que trascendió el cine y a la ficción para impactar en la idiosincrasia de los fanáticos de los Cachorros y del béisbol en general.

El final de la maldición

Ese juego siete fue una locura y cuando los Indios de Cleveland empataban, los Cachorros venían cuchillo en boca, cual mohicanos y se iban arriba, por un lado la maldición se aferraba a no morir, por el otro se debía acabar.

Y así, en un épico partido, en entradas extras, con Joe Maddon y Terry Francona dejando los sesos en el terreno, los Cachorros acabaron con la maldición de la cabra, mas de cien años después...pero...

Veintitrés años atrás, de otra forma, en una ficción desbordante, los Cachorros ya habían acabado con el lastre que los condenaba en el pasatiempo nacional americano.

El novato del año

Ayer regresó, inmenso, con unas cuantas libras de más, no fue la primera vez que lanzó en Wrigley Field, ya había tirado en 2019 y fue un momento mágico.

Thomas Ian Nicolas subió al montículo otra vez para el primer lanzamiento, previo al juego entre Piratas y Cachorros correspondiente a la jornada de este jueves en MLB y para muchos pasó desapercibido, para otros regresó una hermosa tradición.

La mística se perdió un poco, pues los locales perdieron con cerrada pizarra de 4-3 pero todos tuvieron que ver con el regreso de la leyenda de El Novato del Año.

La trama

En el filme, Nicholas encarna a Henry Rowengartner, un joven de 12 años que luego de una operación sufre una deformación en sus tendones, lo que le permite lanzar la bola a gran velocidad.

El chico era un fanático del béisbol y entonces, la franquicia se entera del suceso y decide contratarlo con el fin de ponerle punto y final a la mala racha que aquejaba al equipo desde hacía tiempo; tal como pasaba en la vida real.

El debut

El 11 de agosto de 1993, Rowengartner hace su debut con un salvamento e inmortaliza su nombre para siempre.

Y en la película, los Cachorros de Chicago ganaron la Serie Mundial y sentaron el precedente de lo que vendría años después.

Esa imagen de Henry, levantando su puño y mostrando el anillo es icónica y anoche se volvió a revivir.

El béisbol tiene eso, te hace la vida más fácil, te colma de sueños y en un momento, cuando menos imaginas, esos sueños se vuelven realidad.