Al escuchar la familiar, pero a la vez sorpresiva voz de su papá, Julio padre, el joven dominicano y quinto mejor prospecto de MLB no podría creer lo que estaba pasando. Se levantó, dio unos pasos y se ajustó el suéter antes de darle un gran y efusivo abrazo a su padre.

“Él le tenía miedo al vuelo. A mi mamá le encantan los aviones, pero él le tenía miedo. Es la primera vez que vuela a Estados Unidos”, dijo el prospecto de 20 años el sábado. “Me dieron tremenda sorpresa. De verdad que no sabía que iba a venir. Me dijo, ‘Oh, es que con el trabajo y todo’, y viene y se presenta así…”

El joven Rodríguez hizo una breve pausa antes de abrazar nuevamente a su padre.

Luego, su mamá, Yasmín Reyes, se les unió. El outfielder ya se sentía bien agradecido porque sabía que ella iba a asistir al SiriusXM All-Star Futures. Pero esto fue otro nivel.

“Tenerlos a los dos aquí, las dos personas que más me han apoyado, hermano, esto es algo bien especial”, dijo Rodríguez.

El prospecto Nro. 2 de los Marineros ha tenido varias buenas noticias en las últimas semanas. Rodríguez fue seleccionado para ser parte de la selección de la República Dominicana que ganó el boleto a los Juegos Olímpicos, fue elegido para el Futures Games y además ascendido a Doble-A Arkansas.

Cuando Rodríguez estaba creciendo en Loma de Cabrera, él y su padre veían el ya tradicional juego de los mejores prospectos del béisbol cada año y soñaban con que algún día pudiese jugar allí.

Y ahora, no sólo el outfielder vio acción en el Futures Game, sino que sus padres estuvieron en la tribuna para apoyarlo, la primera vez que lo veían jugar en los Estados Unidos.

“Estoy emocionado de jugar. Literalmente estoy más emocionado por jugar ahora”, había dicho Rodríguez antes del compromiso. “Definitivamente tenía ganas de venir antes de todo esto, pero ahora que los tengo a los dos aquí, más todavía”.

Con su hijo sirviendo de intérprete para ambos, tanto Julio padre y Reyes expresaron lo importante que era para ellos poder estar presentes en un momento tan grande.

“Realmente es bien especial tenerlos aquí”, dijo el jugador de ligas menores.

Rodríguez siguió sonriendo y movió la cabeza de un lado a otro mientras abrazaba a sus padres.

“Estamos aquí,” les dijo.