En cualquier escenario donde se imponga el voto de humanos, es importante sembrar y dejar claro un contexto de elección. Si nos vamos hasta la política, en un planeta perfecto sería el voto por tu familiaridad con las ideas de cada candidato, aunque suene sueño de fantasía.

Es lo propio del Cy Young o cualquier otro premio a la excelencia en el deporte, donde van a voto múltiples votantes, cada cual, con ideas diferentes en su elección, aunque lo menos pedir sería un poco de congruencia, ya que no es un único premio, sino el mismo dividido en dos Ligas (Nacional y Americana), juntos la MLB.

Tenemos dos escenarios, desde la Liga Nacional vemos como ganador del Cy Young a Corbin Burnes, el rey de los porcentajes, mientras en segundo lugar a Zack Wheeler, el rey de la consistencia y larga labor. Aunque desde la Liga Americana tenemos al de larga labor en Rubbie Ray como ganador, mientras al rey de los porcentajes llegando en segundo puesto, Gerrit Cole.

Robbie Ray termina como líder en efectividad en la Liga Americana (2.84), WHIP (1.05), partidos iniciados (32), entradas lanzadas (193.1), ponches (248) y fue segundo en promedio de bateo del rival más bajo (.209), del mismo modo se hizo acompañar de un diferencial de ponches por cada base por bolas de 25.2 %, junto al FIP (3.69) y SIERRA (3.22).

Como contraste directo a Gerrit Cole, que tuvo 30 aperturas, que pese a que tuvo una efectividad de 3.23, fue segundo en efectividad independiente de la defensa (FIP) con 2.92 (3.69 de Ray), primero en SIERRA (2.93), al igual que lidero el “Joven Circuito” con su diferencial de 27.8 % de ponches por cada base por bolas y fue segundo en WHIP con (1.06).

Pasando de esto a la Liga Nacional, tenemos a: Zack Wheeler líder en entradas lanzadas (213.1) y Corbin Buernes como gran ganador con tan solo 167 episodios en la lomita. Buernes tuvo la mejor efectividad, FIP y SIERRA de todo el Viejo Circuito (2.43 / 1.63 / 2.61), al igual que el más alto diferencial de ponches por cada base por bolas (30.4 %), mientras el menor cuarto porcentaje del bateo del oponente (.199), mientras segundo en WHIP (0.94).

Mientras a Zack Wheeleer que lo impulsa la durabilidad de juego, pero quien dejo una efectividad, FIP y SIERRA de (2.78 / 2.56 / 3.18), mientras teniendo un diferencial de ponches por cada base por bolas de 23.7 %, acompañados de un porcentaje de bateo opositor de .213 y 1.01 en WHIP.

Un claro distinto escenario del Nuevo al Viejo Circuito, criterios de votos obviamente diferentes, acompañado de distintos votantes para el premio en cada una de las dos ligas. Entonces, en conclusión: ¿Qué se busca premiar?, ¿La durabilidad en el terreno de un lanzador o sus números porcentuales?  

Estos dos últimos escenarios tan distintos como el agua y el aceite, el primero como claro desenlace de la elección al Cy Young en la Liga Americana, mientras el segundo como fruto de la gran transición del juego y sus decisiones premiando la influencia de los porcentajes.