Si hay una voz autorizada en el béisbol de las Grandes Ligas debido a su trayectoria y seriedad como persona esa es la de Dusty Baker. El mánager de los Astros de Houston se ha caracterizado por ser un hombre honesto y cabal lleno de principios y valores positivos, por lo que cualquier cosa que dice es tomada muy en cuenta por los entendidos del rey de los deportes.

En sus últimas declaraciones aprovechó para dar tratamiento al complejo tema del ingreso o no al Salón de la Fama de Cooperstown de los toleteros ligados a la sustancias prohibidas y como siempre, fue preciso y contundente con su opinión, la cual si bien puede no agradar a un sector de los fanáticos y analistas, debe ser respetada y examinada al detalle.

Respaldó a su exjugador

Como muchos sabrán, Baker fue mánager de Barry Bonds entre los años de 1993 y 2002 en los Gigantes de San Francisco, además de forjar una buena amistad, el timonel reconoce ampliamente al eminente bateador como un verdadero prodigio.

Quizás por esta razón en su conversación con el comunicador de NBC Sports, Monte Poole, se preguntó por qué no está en el Hall of Fame su expupilo a pesar de pasar una década en las tarjetas, mientras que hombres como David Ortiz ingresaron en su primer intento. La referencia al dominicano viene dada por aquella prueba PED del año 2003 que el Big Papi no pasó, aunque después culpó a los suplementos por ese positivo. Para rematar su intervención, el estratega de 73 años manifestó:

"A los votantes les gustan los tipos de gran carácter, tipos sin marcas o sospechas sobre su reputación, o tal vez es la forma en que trataste a los medios ".

Otros a los que defendió

Además de hacer énfasis en el caso de Bonds, también hizo mención de exjugadores como Jeff Kent, Pete Rose y Roger Clemens, beisbolistas que a su juicio deberían tener un lugar en el Templo de los Inmortales.