Desde que Theo Epstein lo llevó a Boston en 2011, todos sabían que Mookie Betts tenía algo especial, como Ted Williams o Carlton Fisk y 3 años después, en 2014, luego de un anillo de Serie Mundial ...la realidad superó todo.

Betts rebasó todas las expectativas y en 2018 ya era el Jugador Más Valioso de la Liga Americana y artífice del nuevo anillo de Serie Mundial en esa temporada.

Todo indicaba que sería un romance eterno, un pacto para siempre, la gente adoraba a Mookie y Mookie adoraba a Boston y hoy resulta raro, difícil de comprender aún lo de su salida hacia los Dodgers en 2020.

El presente

Hay 365 millones de dólares marcando el flujo de los acontecimientos y Betts tiene contrato en los Dodgers hasta 2032, se retirará allí, irá a Cooperstown y no tiene porque pensar en el pasado y en Fenway Park.

Sin embargo, el estelar jardinero, que lidera la Liga Nacional en jonrones con 16 y sostiene una proyección que pinta para MVP, Betts habló en el podcast, Bradfo Sho Podcast y expresó que no guarda rencor por lo acontecido.

La estrella de los californianos expresó que es falso el criterio de que él quería irse de los Red Sox y por ello Chaim Bloom procedió con la operación; no fue así, simplemente buscaba lo que creía merecer y por ello decidió buscar otro camino.

El pasado perfecto

Mookie alegó que fue la mejor etapa de su vida y que ama a la gente y a Boston pero la gente, la afición también lo adora; odian a Bloom hasta la médula por lo ocurrido pero Mookie es adorado aún.

De ser la cara de los Red Sox, Betts se unió a hombres como Fred Lynn, Carlton Fisk y Brice Hurst; estrellas en auge que nunca debieron irse.

En este punto trasciende que los cambios a introducir por MLB en 2023 podrían llevar a los Dodgers a visitar Fenway Park y el instante allí, con Mookie de regreso, será hermoso.

Mookie Betts contó que Chaim Bloom hizo lo que debía pues el equipo lo necesitaba y hoy la realidad es diferente, los Red Sox están más solventes y Betts una vez más vuelve a ser figura, a ser la cara de un equipo.

La nostalgia es inmensa, Mookie sonríe, toma su guante y sale a defender, minutos después la saca de jonrón y en Boston se escucha un llanto, la vida sigue ...todo tiempo pasado fue mejor.