Esa mole de más de dos metros y casi 270 libras no deja de impresionar a todos y a sus 30 años, no solo es el mejor bateador de las Grandes Ligas, sino que más allá del diamante tan bien está siendo inmenso, muy profesional y enfocado en salir día a día a dar lo mejor.

A menos de una semana de la audiencia para definir su salario en este 2022, Aaron Judge no quiere pensar en eso, - “… dejaré que venga y ya veremos...”- le expresó Judge al New York Post al ser increpado sobre el tema.

Los hechos hablan

El jardinero sabe que lo ha hecho todo para revertir la tendencia y obtener los 21 millones que está pidiendo e incluso a finales de año tener su mega contrato de 36 millones anuales por 9 campañas, pero igual Judge piensa en como mejorar su swing y por ello sale a diario a su duelo personal con la máquina de lanzar y su especie de ritual en la jaula de bateo.

En este punto, a poco más de un mes del Juego de Estrellas, previsto para el Dodgers Stadium a mediados de julio, se da por sentado el hecho de que Judge no competirá, pues hay una especie de cábala que puede marcar y dar al traste con su paso arrollador.

La cábala

Cinco años atrás, en su temporada de 52 jonrones y 114 carreras impulsadas, la misma donde se erigió como Novato del Año y quedó segundo en la votación para MVP, Judge ganó el Derby en Miami, con 47 bambinazos y entró a la historia de los Yankees, como el cuarto jugador en lograrlo detrás de Tino Martínez, Jason Giambi y Robinson Canó.

Sin embargo, terminó bateando menos de 200 en agosto y eso es lo que nadie quiere, menos Judge, con esa proyección de 65 jonrones y esa cita con la historia pactada desde hace tiempo.

De igual modo fue la temporada en cual los Astros de Houston dejaron con las ganas de otro Clásico de Otoño a los Mulos.

El momento es ahora

Con 310 de average, 25 jonrones y 49 carreras impulsadas, Aaron Judge está viajando en el tiempo y mirando de cerca a Roger Maris y esos 61 vuelacercas en 1961.

Hay algo real, la gente quisiera ver a Judge enfrentando a Pete Alonso en el corazón de California, Alonso ha sido el rey de los últimos derbis y no podría tener mejor retador, pero también, un instante así, queda relegado ante la posibilidad de ver a Aaron Judge en octubre concretar la hazaña.

Han pasado trece años desde la última Serie Mundial, aquella en 2009, cuando los Bombarderos derrotaron a los Philies de Philadelphia y la espera ha sido larga pero con Judge en semejante estado de forma, la gente se aferra a la mística y no quieren parar de soñar.