El tema de la vacunación ha suscitado todo tipo de polémicas a nivel internacional. Si bien es la solución inmunológica más eficaz contra el Covid-19, hay quienes se resisten a ella, generando controversias en las políticas de salud pública.

En este caso, las autoridades de algunas ciudades de Estados Unidos tomaron la decisión de hacer obligatoria la inoculación para poder asistir a ciertos eventos bajo techo, y eso compete a los partidos de la NBA y varias de sus franquicias se tendrán que adaptar.

Golden State Warriors, Brooklyn Nets y New York Knicks, deberán tener a todo su personal (jugadores, cuerpo técnico y staff) vacunado contra el Covid-19 para poder desempeñarse dentro de sus estadios. Esto se debe a las medidas impuestas por San Francisco y Nueva York, que exceden a las disposiciones de la elitista liga, que daba luz verde a quienes no querían inocularse.

El sistema vacunatorio avanzó de forma considerada en el deporte profesional estadounidense, tal es así que, en las últimas horas, la prestigiosa liga confirmó que el 90% de los jugadores ya se encuentran vacunados. Sin embargo, la porción restante ya comienza a alarmarse por las consecuencias tanto deportivas como económicas que arrastrarán si no se someten al proceso inmunológico.

Pero justamente, en estos equipos afectados, hay jugadores que no están de acuerdo con la medida, ya que no consideran necesario hacerlo. como Kyrie Irving, de los Nets, o Andrew Wiggins, de los Warriors. El caso del jugador de Golden State llegó a mediatizarse, ya que la franquicia quiso alegar motivos religiosos para que pueda jugar igual, pero la liga no lo aceptó y el jugador sigue sin dar el brazo a torcer.

En caso de no hacerlo, el canadiense no sólo no podrá jugar, sino que perderá alrededor de 360 mil dólares en concepto de multa por ausentarse de cada noche de juego voluntariamente. Si persiste su negativa, deberá esperar si Golden State lo alinea sólo en juegos de visitante, o directamente espera a que San Francisco levante las restricciones.

Otros, como el dominicano Karl-Anthony Towns, fueron de los primeros en hacerlo. De hecho, el pívot de Minnesota se vacunó en abril, tras haber perdido durante el año pasado a su madre y a otros seis familiares por la enfermedad.