En un partido con clima 100% de Playoffs, los Atlanta Hawks se llevaron una victoria que puede ser clave en su pareja serie ante New York Knicks, imponiéndose por 107-105 en un final con todas las emociones posibles.

Finalmente una conversión agónica de Trae Young a falta de nueve décimas impulsó al visitante al triunfo, en lo que fue un debut soñado para el joven base: no solo tuvo el tiro ganador del partido, sino que además lideró a los suyos con 32 puntos, 10 asistencias y 7 rebotes.

Video resumen del partido

El partido de Trae Young hasta los últimos minutos del encuentro venía siendo discreto. Productivo, pero no necesariamente eficaz, necesitando de 20 lanzamientos para llegar a los 20 puntos. Sin embargo, su cierre en el clutch no pudo ser más efectivo. No solamente por el game-winner, sino sobre todo por su habilidad e inteligencia para forzar infracciones y conseguir puntos fáciles desde la línea.

Young apareció cuando más lo necesitaba su equipo y fue el mejor jugador de la cancha en un duelo absolutamente apretado: el base anotó 11 puntos en los últimos 5:03 del partido, con un 2-3 de cancha y un perfecto 7-7 en libres. Se trata de una serie que puede recibirlo de estrella de la liga.

El haber conseguido al menos 30 puntos y 10 asistencias en su debut en Playoffs es además un hito histórico para Young: solamente lo habían conseguido LeBron James, Chris Paul y Derrick Rose, todos jugadores que curiosamente vieron acción este domingo (Rose en el mismo partido que Trae).

En el ganador hubo también un buen partido de Bogdan Bogdanovic con 18 puntos, mientras que Lou Williams trajo 13 puntos importantes desde la segunda mitad, teniendo una muy buena segunda mitad. Bastante más callado fue lo de John Collins (12 puntos y 7 rebotes) y Clint Capela (9 puntos y 13 rebotes).

La defensa de los Knicks estuvo bastante enfocada en sacarle la posibilidad del alley-oop en las penetraciones de Young, aunque esa estrategia facilitó que tenga varios intentos francos desde la zona de la flotadora, incluyendo el game-winner.

Así como el debut de Young fue ideal, todo ocurrió con la presentación de Julius Randle en la postemporada: la figura de los Knicks lanzó un 6-23 de cancha y se lo vio demasiado empecinado en el tiro externo, en lugar de atacar el aro. Algo que lo viene lastimando especialmente en los cierres de los partidos. Solo dos tiros libres para Randle. New York necesitará mucho más de su parte en el resto de la serie.

Como tantas otras veces, lo mejor de los Knicks llegó desde la segunda unidad. La gran figura fue Alec Burks con nada menos que 27 puntos en 26 minutos, producto de un 9-13 de cancha. Además Derrick Rose sumó 17 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, mientras que Immanuel Quickley colaboró con 10 tantos.

Ese monstruo de tres cabezas del banco de New York le ha dado soluciones durante toda la campaña a los de Thibodeau, compensando lo poco que aporta el base titular Elfrid Payton (0 puntos, 0 rebotes y 1 asistencia en 8 minutos). Incluso Obi Toppin tuvo sus buenos momentos.

Frank Ntlikina jugó 31 segundos y en ambos casos fue utilizado para marcar a Young, tanto en el cierre del primer tiempo como en el del partido. Lamentablemente para el francés, no logró controlar a su defendido en la jugada del partido.

Para un equipo conocido por su seguridad defensiva, la cobertura de los Knicks del pick and roll fue realmente deficiente. Mucho por ajustar para Thibs de cara a lo que viene.