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Ya hemos perdido la cuenta de las veces que LeBron James ha mostrado públicamente su desazón con respecto a las decisiones que ha tomado o, en este caso, dejado de tomar la directiva de Los Ángeles Lakers, más aún en la situación deportiva actual en la que se encuentra esta franquicia.

Y es que apenas Kyrie Irving anunciara a los Brooklyn Nets que le intercambiara a otra franquicia, inmediatamente el conjunto de California se erigió como el principal candidato a ser su nuevo destino, más a sabiendas de que el propio James lo ha solicitado desde incluso antes de comenzar esta temporada.

Ambas figuras de la liga ya han compartido por hasta cuatro temporadas en los Cleveland Cavaliers, ganando el campeonato del 2016 ante los Golden State Warriors y de paso remontando un 1-3 en las finales, algo que solo ha pasado en esa única vez en toda la historia de la liga.

Sin embargo, ya es conocido que Irving ha sido intercambiado a los Dallas Mavericks, a cambio de Spencer Dinwiddie y Dorian Finney-Smith, lo que ha terminado de desatar la molestia y a su vez la decepción de la figura y líder de los laguneros, quien como es costumbre, no se quiso callar y ha optado por desahogarse en una entrevista concedida a ESPN.

Decepcionado, no puedo sentarme aquí y decir que no lo estoy por no poder conseguir un jugador talentoso, con el que tengo tanta química en la cancha y que en mi opinión, puede ayudarte a ganar campeonatos. Tuvimos nuestra oportunidad, el nombre de los Lakers estuvo allí, pero no pasó.

También es cierto y se pudo comprobar que la misma directiva de los Brooklyn Nets, a través de su propietario Joe Tsai, que no estaba dispuesto a negociar con los Lakers y así evitar a cómo de lugar que Irving llegase a lo que se consideraba como su primera opción, por lo que así se complicada aún más cualquier intercambio.

Entonces, LeBron James y los suyos no les queda de otra de seguir luchando por entrar en la postemporada con lo que tienen, tratando de sacar provecho a sus piezas, sobre todo a su nueva apuesta en el nipón Rui Hachimura, y del hecho de tener de vuelta a un Anthony Davis recuperado y rezar porque se mantenga sano.