Con cuatro anillos de la NBA, cuatro premios MVP, cuatro premios MVP de las Finales y un sinfín de reconocimientos más, a LeBron James parece que no quedan puertas que derribar en la NBA. Sin embargo, el jugador de Akron siempre ha dicho que el mayor éxito de su vida no tiene nada que ver con esos títulos tanto individuales como colectivos que ha coleccionado a lo largo de su carrera.

Las comparaciones con Michael Jordan y el debate sobre cuál de los dos es el elegido como Mejor Jugador de Todos los Tiempos son encarnizadas, pero mientras El Rey siga en actividad y rompiendo récords, aún es difícil llegar a una conclusión. Pero según declaró LeBron, ese momento ya tiene fecha confirmada.

Con 37 años el alero ha empezado a hablar del final de su carrera en declaraciones tras su cumpleaños y que han encendido la luz de alarma entre los aficionados de los Lakers y de la NBA: "Sigo jugando a un nivel muy alto. Pero estoy en el año 19 y no voy a hacer otros 19. Así que definitivamente no estoy en la mitad de mi carrera. Estoy al otro lado. El juego te lo dirá. Tu cuerpo te lo dirá. Cuando llegue el momento, se que estaré bien".

Sin embargo, entre tantas marcas superadas y logros propios de un jugador de otro planeta, James demostró ser más humano y determinó que el único objetivo que le queda pendientes es poder compartir pista junto a su hijo, Bronny James.

LeBron Raymone 'Bronny' James Jr., tiene en la actualidad 16 años recién cumplidos y es el hijo mayor de James. Juega en la Syerra Canyon School en Chatsworth, de Los Ángeles, y será elegible para jugar en la NBA en 2023. Cuando llegue ese momento, siempre que tenga el nivel para la mejor Liga del mundo, su padre tendrá 38 años.

Si bien sería muy optimista pensar que en 2023 Bronny esté listo para dar el salto al mundo profesional, talento no le falta y el hecho de que una franquicia elija al heredero del Rey sería un movimiento clave que cualquier equipo querría hacer. Sea en los Lakers o no, LeBron está cerca de tener la posibilidad de que padre e hijo sean rivales o compañeros en un mismo partido, hasta ahora, lo único que le falta antes de retirarse.