Los dieron por acabados. Pensaron que solo había sido un momento de racha. Aseguraron que sus figuras ya no eran lo que fueron antes. Y se equivocaron. Contra todos los pronósticos, Golden State Warriors vuelve a unas Finales de la NBA, después de dos temporadas de ausencia y suman así seis presencias en los últimos ocho años. Una auténtica dinastía que vuelve a aparecer.

Dos años de dudas, pero con la convicción de barajar y dar de nuevo una nueva mano de cartas sobre la mesa. Las lesión de Klay Thompson en las Finales ante Toronto Raptors en 2019 que lo obligaron a perderse dos temporadas completas, más los problemas físicos de Draymond Green y la veteranía de Stephen Curry hacían pensar que el momento de los Warriors había pasado.

Pero así como aquel equipo se construyó desde el Draft, volvió a aparecer el ojo clínico de la dirigencia y el cuerpo técnico de la franquicia para construir, en silencio, otra camada de jugadores que pocos pensaban que iba a tener un impacto tan inmediato.

Así fue que se fueron sumando Jordan Poole (pick 28 de 2019), James Wiseman (pick 2 de 2020), Jonathan Kuminga (pick 7 de 2021) y Moses Moody (pick 14 de 2021). A ellos hay que destacar también a Juan Toscano-Anderson, el nacido en Oakland que se hizo de abajo y, tras jugar en México y dos años en el filial Santa Cruz Warriors, llegó a San Francisco en 2020.

Otro caso particular es el de Kevon Looney, presente desde 2015 pero sin mucho protagonismo debido al éxito del equipo. Pero luego de ganar dos títulos y estar en cuatro finales, fue fiel a la franquicia en el momento de mayor duda y esta temporada firmó su mejor registro de minutos por partido jugando los 82 encuentros, iniciando 80.

Enfrente estará Boston o Miami. Si pasan los de Florida, serán una Finales inéditas, ya que hay un registro de los Warriors jugando ante los Celtics las Finales de 1964, solo que en aquel entonces el equipo se llamaba San Francisco Warriors. Boston ganó aquella final por 4-1. Puede haber revancha.

De todas formas, independientemente del resultado de las Finales, lo cierto es que los Warriors pueden jactarse de haber vuelto. De caerse tras perder ante Toronto en 2019, se perdieron la postemporada dos años seguidos. Este curso lo empezaron a todo ritmo, lo que causó una gran sorpresa en la prensa. Y esa sorpresa dejó de llamar la atención cuando se vio que Golden State está acostumbrado a ese tipo de cosas.

Con un equipo joven, sumado a los líderes que demostraron resurgir de las cenizas, todo puede pasar. Thompson regresó justo a tiempo para poner al equipo en otras Finales, mismo escenario donde se lesionó. Green, a pesar de su irregularidad, sigue siendo clave para el plantel por su actitud. Y Curry... es Curry.