El baloncesto es uno de los deportes más impredecibles. Cada equipo que disponga de una racha positiva de buen juego y puntería, puede quedarse con un partido ante cualquier rival. De todas formas, esta regla se anula cuando se trata de la selección de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos.

En la rama masculina, el país norteamericano se quedó con quince Juegos Olímpicos. Y desde que lleva a la competición a jugadores NBA (Barcelona 1992), sólo no se quedó con el oro en una sola edición, en Atenas 2004. Y en la rama femenina, la cosa no es distinta, ya que desde Atlanta 1996, vienen ganando todos sus partidos. En total llevan seis Juegos ganados de forma consecutiva.

Pero Tokio 2020 no es un Juego Olímpico cualquiera. La cantidad de particularidades que tendrá hace que hasta los seleccionados de baloncesto estadounidense sufran de anormalidades. Y para esta preparación de cara a Tokio,ambos equipos perdieron más de lo que ganaron.

El femenino perdió ante Australia y un combinado de la WNBA

Por el lado masculino, el equipo que cuenta con figuras de a talla de Kevin Durant, Draymond Green, Damian Lillard o Zach LaVine perdió dos de los tres amistosos que disputó en Las Vegas, sede de su preparación. Primero cayó sorpresivamente ante Nigeria por 90-87 y luego por 91-83 ante Australia, lo que dejó con muchas dudas y preocupaciones al cuerpo técnico comandado por Gregg Popovich. Recién, en su tercer amistoso pudieron llevarse la victoria al derrotar a Argentina por 108-80.

Por el lado de las chicas, la situación no es muy diferente. Cayeron en los dos partidos que disputaron. Primero ante un combinado de la WNBA por 93-85 y luego perdieron ante Australia por 70-67. Aún les queda un amistoso más (ante Nigeria) antes de partir hacia Tokio en busca de una nueva medalla de oro.

Es cierto que los amistosos no reflejan el nivel real de los equipo, pero llama la atención que ambos seleccionados, tan acostumbrados a ganar y dominar, no estén pasando por el mejor momento desde lo colectivo. Habrá que esperar si se recuperan para los Juegos Olímpicos, aquellos que casi siempre ganan.