La cuestión de la vacunación de los jugadores de la NBA acaparó toda la atención en los medios durante la previa de la temporada que está por comenzar y que ayer tuvo su primer juego de pretemporada de cara al comienzo de la liga.

Las disposiciones de algunas ciudades que obligan a los jugadores a vacunarse, choca con las creencias de algunos miembros del plantel de los equipos que expresaron sus dudas e, incluso, su negativa a inocularse contra el Covid-19.

Ante esto, LeBron James, una de las máximas estrellas de la NBA y referente absoluto del curso de la liga, fue consultado sobre su postura respecto a la decisión de vacunarse, debido a que jugadores como Andrew Wiggins o Kyrie Irving no quieren hacerlo (Wiggins finalmente lo hizo el día de ayer).

"Yo era muy escéptico, pero hice mi investigación y me pareció que era lo mejor, no solo para mí sino para mi familia y para mis amigos, y por eso decidí hacerlo", declaró el jugador de los Lakers en un principio.

Pero al hablar sobre la decisión de obligar a los jugadores a hacerlo, la estrella no se mostró tan determinante: "Hablamos de los cuerpos de cada uno. No es algo político, de racismo, de brutalidad policial o de cosas de esa naturaleza", expresó.

Esas declaraciones fueron cuestionadas por algunos miembros de la liga, como el jugador de Boston Celtics Enes Kanter. El pívot turco, también consultado sobre el tema, criticó a James por no dar el ejemplo que su figura permite.

"Me decepcionó enormemente. Es ridículo. Obviamente LeBron es una de las caras de la liga y debería ser el primero en salir al paso de las dudas y decir que se ha puesto la vacuna y anima al resto de sus compañeros y la comunidad en general a hacer lo mismo", declaró el jugador en una entrevista para un canal de noticias.