Brooklyn Nets estaba destinado a ser el nuevo súper team de la NBA en la última temporada. Llegaron a tener al mismo tiempo a Kevin Durant, Kyrie Irving, Blake Griffin, DeAndre Jordan, LaMarcus Aldridge y James Harden. Pero aún así no fue suficiente para ganar el anillo o, al menos llegar a las Finales.

Y el principal motivo de eso fue lo cargada que estuvo la enfermería en momentos claves de la temporada. Aldridge, por ejemplo, directamente se retiró por problemas cardíacos y Harden apenas jugó desde marzo cuando tuvo una recaída de una lesión muscular.

El barbudo escolta se perdió casi toda la serie ante Milwaukee tras volverse a lesionar durante el primer juego de las semis de conferencia. Es más, Brooklyn en ningún momento pudo contar con todas sus estrellas al mismo tiempo, y la serie la ganó Bucks en un séptimo juego.

Por eso, Harden fue consultado sobre como ve esta nueva temporada en lo personal y dejó un mensaje bien claro: "Estoy sano. James Harden está sano, se vienen horas de miedo", en referencia a lo que le espera a los rivales durante el siguiente torneo.

Argumentos no le faltan. Harden fue el más consistente de los tres durante su estadía en Brooklyn, pero ahora Durante viene de ser el MVP del seleccionado estadounidense ganador de la medalla dorada en Tokio y, además, Irving no presenta ninguna dolencia por lo que debería acoplarse bien. Si los tres están sanos, más el aporte del resto del equipo, claramente serán candidatos al anillo de campeón.