Hay una idea que se impone, Derrick White se formó en los Spurs de San Antonio, se hizo de una personalidad allí, creció a la sombra de Dejounte Murray y a la primera oportunidad pasó de ser un simple animador de banca a un point ward de respeto.

Y hablamos de San Antonio como el elemento que imbrica el pasado y el presente de Derrick White porque con los Spurs y Gregg Popovich, solo se puede pensar en términos positivos y por ello los Celtics se hicieron con sus servicios, pensando en que White tendría su momento.

Flash Back

Si todos miraban a Stephen Curry, a Klay Thompson, a Jayson Tatum, a Jaylen Brown, al mismo Al Horford en el comienzo de Las Finales, el factor revulsivo para la escuadra de Udoka en el importante juego 1, fue Derrick White con sus cinco triples en ocho intentos.

El guión estaba escrito y los protagonistas cumplieron, brillaron, fueron más grandes aún pero White le agregó el parlamento final.

A que hora, allí, en el momento y el lugar ideal, de ser un triplero de poca monta, los números reflejan un 33% de efectividad; Derrick White se convirtió en matador, con esas obras de arte; pausa, enfoque visual, salto y parábola perfecta.

Clutch...

Lo mejor, a la hora cero, donde los nervios afloran y emergen las dudas, White fue el as bajo la manga de Ime Udoka y sus 21 cartones en el Juego 1 no fueron anotaciones cualesquiera, no, si hubo un catalizador para esa épica remontada en el ultimo cuarto, fue Derrick White.

Derrick White (21 pts, 6-11 FG, 5-8 3-PT) is the first Celtics player to reach the 20-point mark as a reserve in an NBA Finals game since Leon Powe did so in Game 2 of the 2008 NBA Finals vs. Los Angeles

Un debut soñado, a lo grande y en este punto aflora la duda, pues un hombre como Udoka, también formado con Popovich en San Antonio, profundo conocedor de la filosofía y las maneras de los Spurs, Udoka podría saber que era la noche para Derrick White y la jugada le salió bien; White está siendo el sexto hombre ideal, sin miedo a la pintura, dando asistencias, robando balones, sin miedos de manera general.

White encarnó lo más sagrado del espíritu celta, de ese orgullo que es patrimonio del baloncesto mundial y hoy, a solo horas del comienzo del tercer partido, las cámaras se volverán a enfocar en él, los tipos duros serán los de siempre pero él estará allí, esperando otra vez el momento.

La historia de Derrick White nadie la esperaba, debía ser Pritchard o Smart o Jaylen otra vez, pero no fue Derrick White para mostrarnos en toda su dimensión, la magia del juego al primer nivel.