El mercado NBA sigue alimentando a la prensa especializada y a los analistas de la mejor liga de baloncesto del mundo. Porque cuando parecía que Los Ángeles Lakers ya se habían retirado de la fase de movimientos al cerrar a sus doce miembros del roster, todavía siguen pendientes de los jugadores disponibles.

Y con el traspaso de DeAndre Jordan a Detroit Pistons, a la franquicia angelina se le abrió una puerta para seguir sumando material de calidad a su nómina que ya se perfila como una de las mejores para pelear por el anillo de campeón.

El pívot de los Brooklyn Nets fue traspasado a Detroit por algunas segundas rondas de Draft y dinero, pero no jugará en los Pistons. Jordan llegó a Detroit solo para acordar un buyout, es decir, comprar su contrato y, de esa forma, convertirse en agente libre. Y ahí es donde llegaría a Lakers con los que ya tendría todo acordado.

De esta forma, Jordan regresa a Los Ángeles, pero esta vez para jugar en el lado amarillo y púrpura de la ciudad, ya que desde 2008 hasta 2018, vistió la camiseta de los Clippers, en los que formó un poderoso trío junto a Blake Griffin y Chris Paul, sin poder llegar a las Finales.

Los Lakers sigue sumando gente experimentada (Jordan tiene 33 años), pero sobre todas las cosas, deberán deshacerse de un jugador para hacer espacio en la plantilla y en el cupo salarial. Y el principal apuntado es el español Marc Gasol, del que ya se había rumoreado su salida y tendría intenciones de fichar por otro equipo o, directamente, terminar su carrera en la liga de su país.