Si bien falta algo más de dos meses para que la NBA comience una nueva temporada, los equipos ya están terminando de definir cómo serán sus planteles para encarar la última etapa de preparación antes del inicio del nuevo año. Y ya no queda mucho para ver en el mercado.

Dennis Schroder protagonizó la peor decisión de los últimos años al rechazar 84 millones por cuatro años en Lakers y llegar a Celtics por 5 millones en un año. Kyle Lowry ya arribó a Miami Heat, DeMar DeRozan lo hará en Chicago Bulls, mientras que Chris Paul y Kawhi Leonard renovaron con Phoenix Suns y Los Ángeles Clippers, respectivamente.

El máximo foco de atención está puesto en Ben Simmons. El que fuera la primera elección del Draft de 2016, está haciendo todo lo posible para salir de Philadelphia Sixers. El conflicto proviene de los últimos playoff, donde el australiano no tuvo un nivel aceptable, que derivó en la eliminación de los 76ers, y, el público mostró su descontento.

El jugador no atiende los llamados y tampoco quiere ser parte de la pretemporada, y el problema está en que Philadelphia no lo quiere ceder por poco. Todos los equipos que han recibido ofertas por parte de los Sixers, han rechazado la operación.

Aún quedan algunos nombres por definir, como por ejemplo el de Goran Dragic. El base arribó a Toronto desde Miami como parte de la operación que llevó a Lowry a Florida, pero el equipo canadiense no es del agrado del esloveno y está buscando opciones. La más atractiva parece ser Dallas, donde sería un buen complemento a su compatriota Luka Doncic.

En Portland están haciendo todo lo posible para rodear a Damian Lillard (reciente ganador de la medalla dorada en Tokio 2020) de la mejor forma. Damian avisó y, según sus palabras, su futuro más inmediato va a depender de los movimientos del equipo. De momento, sin embargo, la operación más importante se encuentra en una renovación, la de Norman Powell por 5 años y 90 millones. Los refuerzos son tres: Cody Zeller, Tony Snell y Ben McLemore, que no serían suficientes para contentar a la estrella.

Los rumores alrededor de Zion Williamson son constantes. Nada más terminar la temporada, la prensa estadounidense filtró que el jugador no quería continuar en los Pelicans. El interior dejó en claro, como hizo en la previa de su Draft, que su sueño es jugar en New York. Habrá que ver si Devonte' Graham, Tomas Satoransky o Garrett Temple pueden ser suficientes refuerzos. A ellos se podría unir Lauri Markkanen. El jugador de los Bulls, agente libre restringido, está buscando destino.