Como Bill Russell hay pocos, lo han dicho todos, Kareem Abdul- Jabbar; Larry Bird, lo dijo Kobe Bryant también y LeBron James y Michael Jordan y quizás sea el verdadero rey de la NBA y hoy a poco más de una semana de su muerte, su leyenda se agiganta.

Y el logo de la NBA representa a Jerry West,pero muchos pensaron, lo piensan ahora también que debería ser Bill Russell, el hombre que reescribió el juego allá en los 60, primero como jugador, después como entrenador y jugador, con esos 11 títulos de NBA.

La leyenda

Y se dice fácil, pero 11 títulos en trece años constituyen una de las épicas mas trascendentales en todos los tiempos y si los Celtics hoy están en el sitial de honor donde están, es porque aquel muchacho nacido en Monroe, Luisiana, en 1934, pac su cita con el destino allí, en las duelas de la NBA, en pleno corazón de Nueva Inglaterra, cuna de la historia misma de Estados Unidos.

Cuando una mira a la figura de Bill Russell y ve a George Mikan, otra vez a Jerry West, piensa en el célebre Wilt Chamberlain, la estampa de Russell resalta con esa mirada limpia, sin el más mínimo asomo de temor;en  cada foto, una mirada cargada de tantas miradas, miradas de tantos rostros, El color purpura, Doce años de esclavitud, La cabaña del tío Tom y entonces aquí, Bill Russell se hace inmenso.

Su legado trasciende no sólo por lo mucho que logro en Boston Celtics, sino por su enorme compromiso social.

Incomparable

Como Bill Russell hay pocos, están los 11 anillos, también 5 premios MVP, una medalla olímpica incluso en 1956, durante la cita de Melbourne, también 12 Juegos de Estrellas, 3 veces mejor quinteto de la NBA, miembro del Salón de la Fama desde 1975y si fuera poco, ya cuando pocos lo recordaban, fue elegido entre los 50 mejores jugadores de todos los tiempos en 1996, además de ser uno de los grandes símbolos en el listado del Equipo del 75 aniversario de la NBA en 2021.

Se pueden escribir cien, trescientas, mil crónicas sobre Bill Russell y siempre, de cualquier modo, desde alguna perspectiva será hermoso el momento y cuando la NBA decide hoy retirar su número 6 de todas las franquicias, no hay más nada que hablar, es el mejor homenaje, tal vez la ultima despedida a este grande de todos los tiempos.